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La avispa de la madera

La avispa de la madera

 

Uno de los insectos xilófagos más desconocidos son los que se conocen como sirícidos (http://es.wikipedia.org/wiki/Siricidae ). Este es el nombre científico de las avispas de la madera. Pese a que en España no son tan habituales como otras amenazas para las tarimas y estructuras de exterior en madera como las termitas y la carcoma, si estamos ante una especia con querencia por la celulosa.

 

Pese a que la avispa de la madera tiende a preferir cobijarse en troncos de árboles, muchos son los casos en los que, por pura necesidad y empuje de la civilización, acaba alojándose en pérgolas de madera, vigas, porches u otras estructuras similares en viviendas unifamiliares.

 

¿Cómo es la avispa de la madera?

 

Las hembras suelen medir en torno a 5 centímetros, excluyendo el fragmento de su cuerpo por el que ponen sus huevos. Una vez criadas y desarrolladas, las larvas depositadas previamente en las estructuras de madera van alimentándose de ella, construyendo oquedades y túneles de manera constante. Por regla general, su color es marrón, parduzco, en ocasiones con marcas blancas.

 

Efecto de su actividad

 

Pese a que los estudios (http://www.sag.cl/ambitos-de-accion/sirex-noctilio-o-avispa-de-la-madera-del-pino ) insisten en el hecho de que las avispas de esta especie sienten predilección por la madera ‘natural’ (no en vano, desde su introducción en Australia y Nueva Zelanda las siricidae se estima llegaron a estar detrás de la desaparición del 40% de la población de pino autóctona), también puede llegar a penetrar en estructuras de madera exterior de viviendas.

 

Control biológico

 

Uno de los grandes avances y estrategias de control frente a esta plaga de la madera se relaciona con la utilización de otros ‘enemigos’ y competidores naturales de la avispa de la madera, tales como la Rhyssa persuasoria (otra especie de avispa no agresiva para la madera) o la Beddingia siricidicola, una especie de nematodos que actúan como parásitos de estos incómodos invasores, integrándose en los huevos y provocando que las larvas, una vez desarrolladas, sean mucho más débiles y de un tamaño mucho menor.

 

En estos casos, dada su relativa escasa presencia en el viejo continente, lo más recomendable es acudir a una empresa especializada en caso de que se detecte la presencia de estos insectos, no sólo en la propia vivienda sino también en las inmediaciones.